
Isabel Cristina Hernández Ramos

Isabel Cristina Hernández Ramos
Las mujeres rurales son el corazón de la producción sostenible en México. Desde sus territorios, demuestran que es posible producir sin destruir, cuidando la tierra y preservando sus tradiciones.
Desde el #IICAMéxico, en el marco de #MarzoMesDeLaMujer y con la serie #MujeresTransformandoElCampo, compartimos la historia de Isabel Cristina Hernández Ramos, productora cacaotera de Cunduacán, Tabasco, quien ha hecho del cacao un proyecto de resiliencia, tradición y cuidado agroecológico.
Conoce a…
Isabel Cristina Hernández Ramos, de la Ranchería Miahuatlán 2da sección, en Cunduacán, Tabasco, creció entre cacaotales. Desde niña acompañaba a su familia a recorrer la parcela, partir el cacao, secarlo y elaborar chocolate artesanal, aprendiendo que este fruto no solo es alimento, sino herencia y tradición.
En su comunidad comprendió el significado ancestral del cacao, cargado de rituales que aún conserva. “Más que un alimento, es una conexión espiritual y social”.
Hace cinco años sufrió un fuerte accidente que le ocasionó quemaduras de tercer grado, lo que le impidió continuar trabajando directamente en su parcela por prescripción médica. Aun así, desde casa dirigió las actividades del cacao, demostrando que el liderazgo también se ejerce en los momentos más difíciles. Cuando sus heridas sanaron, regresó al campo decidida a continuar.
Actualmente, “Kika”, como la conocen en la zona, es una joven productora comprometida con mejorar su unidad de producción familiar mediante prácticas agroecológicas. Participa activamente en el cuidado del suelo, el uso de bioinsumos, la poda, la fermentación y el secado del cacao, procesos esenciales para la elaboración de chocolate sin químicos.
Alegre y entusiasta, asegura que “el cacaotal es un proyecto de familia que nos une siempre, un ejemplo de dulzura y resistencia”. Su historia refleja cómo tradición, resiliencia y conocimiento pueden convivir para transformar el campo desde el cacao.






